jueves, 5 de febrero de 2026

Palabras de Jesús: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo”

La puerta representa el corazón o la vida interior de la persona. Jesús no irrumpe a la fuerza: llama. Esto habla del respeto por la libertad humana. Él se acerca, invita, espera.

“Si alguno oye mi voz y abre la puerta”
“Oír” no es solo escuchar con los oídos, sino reconocer, prestar atención y responder. Abrir la puerta significa aceptar su presencia, confiar, dejarlo entrar en la propia vida, con todo lo que eso implica (decisiones, cambios, sanación).

“Entraré a él”
Jesús promete una presencia real y personal, no lejana ni abstracta. No es solo creer ideas, sino una relación viva.

“Y cenaré con él, y él conmigo”
En la cultura bíblica, comer juntos era signo de amistad, comunión e intimidad. Esta imagen expresa una relación cercana, cotidiana y profunda. También evoca la Eucaristía y, para muchos cristianos, la comunión eterna con Dios.

En conjunto, el mensaje es:

Jesús se ofrece a cada persona con paciencia y amor, sin obligar, deseando una relación íntima y transformadora. Él llama constantemente, pero la decisión de abrir la puerta siempre es nuestra.

Palabras de Jesús: "Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo"

Esa frase de Jesús es Mateo 28:20, y es una de las más profundas y consoladoras del Evangelio. Te la explico por partes, en lenguaje claro 😊

“Y les aseguro…”

Jesús no está dando una opinión ni un deseo bonito. Está haciendo una promesa solemne. Es como decir: “pueden confiar plenamente en esto”.

“que estaré con ustedes siempre…”

Aquí no habla solo de presencia física (porque poco después asciende al cielo), sino de una presencia espiritual, viva y constante:

  • A través del Espíritu Santo

  • En la oración

  • En la comunidad (la Iglesia)

  • En los momentos de alegría y también en el sufrimiento

No es un “estaré cuando todo vaya bien”, sino en todo momento.

“…hasta el fin del mundo”

Esto significa sin fecha de caducidad:

  • Para los primeros discípulos

  • Para las generaciones futuras

  • Para cada creyente, en cualquier época

En lenguaje sencillo: Jesús promete que nunca abandona a los suyos, ni siquiera cuando parece ausente, cuando hay dudas, miedo o dolor.

En resumen

Esta frase expresa que:

  • Dios no se desentiende del ser humano

  • La fe cristiana no es seguir reglas, sino una relación acompañada

  • Incluso cuando uno se siente solo, no lo está

Palabras de Jesús

domingo, 2 de marzo de 2025

La Vida de la Virgen María

La Virgen María es una de las figuras más importantes en el cristianismo. Es reconocida como la madre de Jesús y venerada en distintas tradiciones cristianas, especialmente en el catolicismo, la ortodoxia y algunas denominaciones protestantes.

sábado, 2 de noviembre de 2024

“¡Oh santo padre bondadoso! Socórreme en este momento de tormento y permite que mi alma y corazón estén siempre a tu lado. Aparta de mi conciencia el mal y haz florecer el jardín en mi ser para que no coja el sendero equivocado en la vida. Dame una señal de que soy escuchado y permite que mi fe en tu nombre crezca como lo fue antaño. Sé que superaré este tormento por tu santa figura celestial. Amén”.

“Santo Señor celestial, sé que tú me guías y me acompañas en cada trayecto de mi vida y sé que tu luz siempre está presta a iluminarme en mis momentos de oscuridad; sé, además, que tu piedad bondadosa se apiadará de este humilde servidor. Ante ti me hinco, señor, para pedir redención espiritual. Aleja de mis pensamientos el pecado y permite que tome tu camino de felicidad, prosperidad, dicha y amor. Dame fuerza y fe como solo tú sabes darla. Amén”.

Padre Celestial, te agradezco por amarme.
Te agradezco por enviar a Tu Divino Hijo nuestro Señor Jesucristo al mundo para salvarme y liberarme.
Confío en que tu poder y gracia me sostendrán y restaurarán.
Padre Amado, tócame con tus manos sanadoras, porque creo que tu voluntad para mí es estar bien en cuerpo, mente, alma y espíritu.
Cúbreme con la Preciosísima Sangre de Tu Hijo nuestro Señor Jesucristo desde mi cabeza hasta la planta de mis pies.
Expulsa todo lo que no debería estar en mí.
Arranca cualquier célula enferma y anormal.
Abre cualquier arteria o vena bloqueada, reconstruye y repone cualquier área dañada.
Remueve toda inflamación y limpia toda infección por el poder de la poderosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.
Deja que el fuego de tu amor sanador pase a través de todo mi cuerpo, para sanar y renovar todas las áreas enfermas para que mi cuerpo funcione de la forma en que Tú lo creaste para funcionar.
Toca mi mente, mi emoción e incluso lo más hondo de mi corazón.
Satura por completo mi ser de tu Presencia, amor, alegría y paz.
Acércame aún más a Ti, en cada momento de mi vida.
Padre lléname con Tu Espíritu Santo y permíteme hacer tus obras, para que mi vida le traiga honor y gloria a Tu Santo Nombre.
Te pido esto en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.