¡Padre bueno, pongo toda mi confianza en ti, y te bendigo, y te alabo, y te glorifico y te doy gracias! ¡Gracias por la fe, gracias por tu amor, gracias por tu misericordia, gracias por los milagros que haces cada día en mi vida, gracias por la vida, gracias por las personas que has puesto a mi lado, gracias por mis capacidades, gracias por los problemas que me hacen crecer, tomar la Cruz junto a Tu Hijo y acercarme más a ti!